La votación está prevista el próximo 22 de diciembre y serán las primeras elecciones desde la independencia del país en 2011.
En tanto, la víspera, el presidente Salva Kiir disolvió el gobierno de transición y dejó libre el camino a la contienda democrática.
Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional de Elecciones, Gabriel Bol Deng Majok, llamó a los políticos a convertir sus ideas en papeletas de votación y no en balas.
Asimismo, el funcionario dijo que se estaba preparando para comenzar el registro de votantes después de aprobar los formularios y evaluar los centros en todo el país.
Luego de años de conflicto, los arreglos de transición del país se establecieron en virtud de un acuerdo de paz de 2018, pero los repetidos retrasos en los puntos de referencia clave, como una constitución, demoraron las elecciones.
Sin embargo, observadores políticos señalan este miércoles que los preparativos para la magna cita están marcados por un conflicto abierto con la oposición, lo que pone en peligro la realización pacífica de los comicios.
Estas elecciones fueron ya pospuestas repetidamente a lo largo de los años, por lo que los líderes políticos acordaron a finales de 2025 evitar otra extensión del periodo de transición.
Tras una guerra civil de cinco años que destrozó la economía, causó casi 400 mil muertos y desató una crisis humanitaria, el país enfrenta todavía el reto de la reconciliación.
En opinión de analistas, en los últimos tiempos las discrepancias aumentaron en ese territorio debido también a luchas intercomunitarias entre etnias africanas y árabes.
Otro flagelo con el que lidia el país es la inseguridad alimentaria, que amenaza a más de siete millones de personas.
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