En su discurso ante el plenario, la mandataria mencionó la paz, el desarrollo, la igualdad, la crisis climática, el libre comercio, seguridad energética y la Inteligencia Artificial, incorporada más recientemente.
La gobernante señaló que sobre estos desafíos su país mantiene líneas muy claras vinculadas con su apego a la paz y el rechazo a la violencia, y “sea el entendimiento y el diálogo sobre el conflicto” lo que prevalezca.
Rodríguez afirmó creer firmemente en el entendimiento y el diálogo; extendió, al respecto, su solidaridad profunda con los pueblos que sufren la guerra y reafirmó, sin ambigüedades, “su compromiso con la paz justa, duradera y con dignidad para todas las partes”.
La dignataria encargada aseveró que no se trata de una aspiración ingenua, sino de la “única salida verdaderamente humana”.
Nombró, además, el desarrollo inclusivo con justicia social para mitigar la pobreza y aliviar el sufrimiento de millones de personas en el Sur Global.
“Sabemos que las sanciones socavan las libertades económicas, financieras y retardan el desarrollo humano”, aseveró.
Dijo también creer en el respeto a los derechos de la naturaleza como única vía para la consagración de la vida humana; y estimó el fracaso institucional del comercio global ante lo que ninguna nación “puede prosperar bajo esquemas supranacionales”.
A juicio de la gobernante, la estabilidad internacional exige resolver el trilema energético para garantizar de manera simultánea “la seguridad en el suministro, precios asequibles y sostenibilidad ambiental”.
Consideró como una inseguridad alimentaria, de la producción y el empleo la promoción de cronogramas de descarbonización forzados.
En tal sentido, afirmó que en ese esquema Venezuela juega y jugará un rol muy importante en esta fórmula internacional, a la par de definir el acuerdo binacional petrolero firmado con Estados Unidos como uno de los más grandes suscritos, que contribuirá al equilibrio energético del hemisferio y la economía internacional.
La jefa de Estado venezolana abordó aspectos internos de la política nacional relacionados con el derecho sobre la Guayana Esequiba, el proceso de diálogo interno para la transformación democrática, la convivencia y la paz, y aludió a la agresión del 3 de enero y a los devastadores terremotos del 24 de junio pasado.
En Venezuela -reafirmó- habrá elecciones para lo cual iniciaron, opinó, un diálogo político con sectores de la oposición que conduzca a un proceso en igualdad de condiciones para todos, y será el pueblo, con su “sabiduría ancestral”, el que determine el momento correcto, junto a sus instituciones.
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