La agencia oficial Saudi Press Agency (SPA) informó sobre esa declaración del monarca durante una sesión del Consejo de Ministros, en su primera reacción pública al incidente.
Salman señaló que una acción de ese tipo vulneraría la santidad de los lugares sagrados y constituiría una provocación para los musulmanes de todo el planeta.
Asimismo, destacó la labor de las fuerzas militares y de seguridad sauditas para responder, «con la máxima firmeza», a cualquier agresión contra los lugares sagrados, los peregrinos, así como los ciudadanos y residentes en el territorio del Reino.
El 15 de septiembre, Turki Al-Maliki, portavoz de la Coalición para el Apoyo a la Legitimidad en Yemen, afirmó que las defensas aéreas sauditas interceptaron y destruyeron un dron lanzado por los hutíes hacia el sur de La Meca.
Según un comunicado difundido entonces por el Ministerio saudita de Asuntos Exteriores, fue el segundo supuesto intento hutí de atacar La Meca, después de otro registrado el 27 de julio de 2017.
Informes oficiales mencionaron posteriormente otros ataques dirigidos contra distintas zonas del Reino en los últimos días.
El 20 de julio, los hutíes anunciaron un bloqueo naval contra Arabia Saudita, en respuesta a lo que calificaron como un bloqueo naval y aéreo del reino contra las áreas de Yemen bajo su control.
Ryad encabeza desde marzo de 2015 una coalición que respalda al Gobierno yemenita frente a los hutíes, quienes controlan la capital, Saná, y varias gobernaciones desde septiembre de 2014.
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