Según datos de ONU Turismo, el 40 por ciento de los viajeros encuestados declara estar dispuesto a pagar más por opciones de transporte con menor impacto de carbono, aunque la oferta de combustibles sostenibles de aviación sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda.
“La gente no solo quiere no dañar, sino dejar el lugar mejor de como lo encontró”, explica Marta Delgado, consultora en sostenibilidad, en referencia al auge del turismo regenerativo.
Las principales cadenas hoteleras y operadores turísticos están implementando programas de compensación de carbono y certificaciones ambientales, aunque los críticos señalan que muchas de estas iniciativas carecen de verificación independiente.
La gran novedad de 2026 es el crecimiento de las estancias en ecolodges que restauran ecosistemas y de los safaris fotográficos con monitoreo de fauna, con listas de espera que en algunos casos superan los seis meses.
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