La jornada incluirá una concentración en la capitalina plaza del Entrevero, desde donde marcharán hacia la sede del Ministerio de Economía y Finanzas para culminar frente al Ministerio de Relaciones Exteriores.
La plataforma de reivindicaciones del gremio abarca la defensa de la producción nacional, la oposición firme al Tratado Transpacífico y la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales sin pérdida salarial.
También el impulso de la negociación colectiva y respuestas ante la pérdida de puestos de trabajo y cierre de plantas. La jornada coincide además con conflictos abiertos en otros sectores, como el portuario y las instituciones gremiales.
El presidente de la CSI, Danilo Dárdano, cuestionó las intenciones de incorporar al país al acuerdo transpacífico y proyectó un impacto negativo para los trabajadores locales.
«Partimos de la base de que, aun sin que el Transpacífico esté vigente y con el acuerdo con la Unión Europea teniendo apenas unos pocos meses de adhesión, la realidad es que la industria nacional lleva más de una década perdiendo participación en el empleo y en el PIB nacional”, dijo.
Dárdano estimó que el ingreso al Transpacífico eliminaría al menos 15 mil puestos de trabajo en Uruguay.
Además, consideró falta de coherencia entre la política industrial que promueve el gobierno y las negociaciones comerciales internacionales.
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