ONU Turismo indica que el 40 por ciento de los turistas considera la gastronomía como un factor decisivo.
«Un plato puede contar la historia de un pueblo mejor que un museo», dice el chef y divulgador Pere Planagumà.
En Italia, la ruta de la pasta fresca; en México, los mercados de Oaxaca; en Japón, los puestos de ramen.
«El turismo gastronómico genera empleo local y preserva tradiciones», añade Planagumà. Los expertos recomiendan visitar mercados locales, evitar restaurantes de cadenas y preguntar a los residentes por sus platos favoritos. La experiencia culinaria se convierte así en un viaje sensorial imborrable.
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