Viajar solo ya no es una rareza. Según la Asociación Internacional de Viajes Solo (AIVS), el 34 por ciento de los viajeros españoles realizó al menos un viaje en solitario en los últimos tres años.
«La soledad elegida en un destino desconocido es una forma de reencontrarse con uno mismo», explica la psicóloga de viajes Marta Riera.
Los destinos más elegidos para esta práctica son las ciudades europeas con buena red de transporte y los pueblos costeros del Mediterráneo.
«No se trata de huir, sino de explorar sin condicionantes», añade Riera. Los expertos recomiendan planificar con flexibilidad, alojarse en hostales boutique y reservar actividades grupales para socializar sin presión. La tendencia, lejos de ser una moda pasajera, se consolida como una forma de viaje intemporal.
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