Noboa anunció que los trabajadores del sector público recibirán el beneficio laboral el 16 de noviembre y convocó al sector privado a sumarse a la iniciativa.
El pago se producirá 13 días antes de las elecciones seccionales del 29 de noviembre, en las que los ecuatorianos elegirán autoridades locales y representantes de organismos públicos.
Tras el anuncio medios locales reportaron que gremios de comerciantes decidieron trasladar al 20 de noviembre las principales promociones del Viernes Negro, fecha de ofertas que internacionalmente se aplican el último viernes de ese mes.
Miguel Ángel González, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, aseguró que la decisión no fue coordinada con el Gobierno y calificó como una «coincidencia» que el adelanto del pago y las promociones se produzcan con pocos días de diferencia.
«Cuando hay mayor liquidez en la economía, hay más disposición de recursos para poder comprar y aprovechar el Black Friday (Viernes Negro)», señaló González.
Los gremios explicaron que el adelanto comercial busca evitar que las promociones coincidan con el fin de semana de la votación y que los desplazamientos y otras actividades vinculadas a los comicios reduzcan la afluencia de compradores.
El anticipo del décimo tercer sueldo provocó críticas de legisladores de la oposición, no por la cuestión comercial, sino por el momento político, en plena campaña electoral.
El asambleísta de la Revolución Ciudadana (RC) Héctor Rodríguez ironizó que el adelanto serviría para «comprar velas, porque (Noboa) no ha sido capaz de inyectarle al Sistema Nacional Interconectado los megavatios que ofreció”.
La legisladora Verónica Iñiguez calificó el adelanto salarial como un “déja vu” respecto a 2025, cuando también el mandatario adoptó esa medida a las puertas de una consulta popular.
Iñiguez consideró “demagogia pura” la medida y señaló que el Ejecutivo desvía así la atención de problemas en salud, seguridad, vialidad y educación.
La legisladora Liliana Durán, también de la RC, calificó la disposición de “oportunismo electoral”.
“No entrega un solo dólar adicional; utiliza un derecho laboral para intentar levantar votos”, afirmó Durán.
Desde el oficialismo, en cambio, las asambleístas Diana Jácome y Nathaly Farinanfo defendieron el adelanto como un alivio para las economías familiares y sostuvo que contribuirá a dinamizar el consumo.
El sector comercial espera repetir o superar las ventas de 2025 y considera que el adelanto del décimo tercer sueldo puede favorecer la disponibilidad de recursos para las compras, aunque los gremios aseguran que no existió coordinación previa con el Gobierno.
car/avr













