El ente castrense precisó que nuevos sistemas antidrones Zubr y Citadel se destinarán para apoyar a las unidades de defensa aérea, contrarrestar los vehículos aéreos no tripulados enemigos y a los equipos de fuego móviles.
Igualmente, la cartera militar precisó que se entregaron estaciones de radar y otros sistemas capaces de detectar, rastrear y atacar objetivos aéreos, que han demostrado su eficacia en la zona de la operación militar especial y las regiones fronterizas.
Anteriormente, Rusia desarrolló el sistema antidrones Krechet, que puede volar a velocidades de hasta 450 kilómetros por hora, en tanto las unidades también comenzaron las pruebas de combate del dron antiaéreo Svarog Pro, dotado con inteligencia artificial.
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