Las diferencias surgidas tras el encuentro el 1 de octubre entre los equipos de las dos naciones, ganado 4-1 por Haití, «podrían afectar las relaciones bilaterales», opinó Paraison, también líder de la Fundación Zile, que reúne a los dos Estados, añadió Radio Magik9.
El extitular haitiano instó a los dos países a “iniciar sin demora un diálogo sustancial” para esclarecer el diferendo, agravado por un video sobre controvertidas declaraciones del futbolista local Wilson Isidor, junto a reacciones y críticas generadas en las redes sociales.
Según Paraison, la actual crisis entre los dos países “es lo suficientemente grave como para exigir conversaciones rápidas”, mediante las que puedan debatir en profundidad sobre la situación y explorar todos los aspectos del problema”.
El directivo lamentó, además, “la falta de planificación sobre la afluencia de público durante el partido”, en especial porque “era la primera vez que República Dominicana acogía un encuentro de fútbol de tal envergadura con una participación masiva de haitianos”.
Las autoridades dominicanas –agregó Paraison- mostraron falta de previsión ante la movilización, pues esperaban a 12 mil personas y esa cifra fue duplicada, al asistir unas 25 mil, de acuerdo con Magik9.
Un balance preliminar de la Fundación Zile liderada por Paraison señala que los incidentes relacionados con el acceso fueron reales, pero limitados y localizados, mientras el partido careció “de casos de vandalismo propiamente dichos”.
“En el momento de los hechos –señala el texto- tanto haitianos como dominicanos intentaban acceder al recinto, donde ya estaban miles de personas, por lo cual la fundación considera injusto atribuir una responsabilidad colectiva a los haitianos”.
Paraison reconoció, no obstante, como “polémicas» las declaraciones del atleta local Isidor, pero sugirió que las autoridades deportivas dominicanas “las destacaron demasiado para desviar la atención de las deficiencias logísticas”, de acuerdo con Magig9.
Es posible –consideró- que el jugador actuara de forma inconsciente sobre “la sensibilidad de las relaciones entre Haití y República Dominicana”.
Las declaraciones de la Fundación Zile exigen que la Federación de Fútbol, el Ministerio de Deportes, el Centro Olímpico y los organismos de seguridad elaboren “un informe verificable con una cronología de los hechos, el número de entradas vendidas y el aforo autorizado”.
Las relaciones entre las dos naciones atraviesan un período de elevada sensibilidad, por causas como la crisis multidimensional haitiana, la expansión territorial de bandas armadas, la inseguridad, el debilitamiento institucional y el desplazamiento poblacional.
Según medios regionales, los flujos migratorios haitianos y las demandas de asistencia internacional alimentan en el país vecino preocupaciones legítimas sobre seguridad, control fronterizo y capacidad estatal.
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