En un comunicado, la entidad calificó de espantosos los mensajes dirigidos a la jugadora y advirtió que las atletas negras son blanco específico de agresiones racistas, una lacra que persiste incluso en escenarios concebidos para celebrar el talento y la competencia.
«Los insultos y abusos racistas o sexistas no tienen cabida en el deporte», subrayó la ONU, que instó a jugadores, entrenadores y organismos deportivos a respaldar a las víctimas y pidió también a los aficionados oponerse a quienes empañan las competiciones con expresiones discriminatorias.
La reacción internacional llegó después de que Gauff recibiera una oleada de ataques racistas tras su partido contra la china Xinran Sun en el WTA 1000 de Beijing, donde un incidente relacionado con la repetición de un punto encendió la polémica.
Con el marcador 5-4 en contra y 15-15 en el primer set, Gauff solicitó repetir un punto después de que parpadearan dos vallas publicitarias, y la jueza de silla falló a favor de la estadounidense, quien terminó imponiéndose por 7-5 y 6-1.
La controversia deportiva derivó en insultos contra la tenista, quien posteriormente quedó eliminada en los octavos de final del torneo, en un episodio que volvió a poner bajo la lupa el acoso digital y la discriminación racial en el deporte profesional.
La condena de Naciones Unidas recordó que el respeto no puede quedar a merced del resultado ni de la polémica, y que ninguna decisión arbitral justifica convertir una cancha de tenis en plataforma para el odio.
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