En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados declaró que la posición del órgano fue adoptada por unanimidad tras consultas sobre la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (FNUOS), según informó Grecia, país que ejerce la presidencia del Consejo durante octubre.
La Cancillería valoró el énfasis de los miembros del Consejo en la obligación de los Estados de respetar la soberanía y la integridad territorial de Siria, y consideró que esa postura refleja los esfuerzos diplomáticos emprendidos por Damasco en el ámbito internacional.
Según el comunicado, el pronunciamiento se produjo después de una visita del secretario general de la ONU a Siria, durante la cual se reunió con residentes de la gobernación de Quneitra y con integrantes de la FNUOS para conocer la situación sobre el terreno y las denuncias sirias de acciones israelíes.
El Ministerio indicó asimismo que se prevé la visita al país del secretario general adjunto de la ONU para Operaciones de Paz, con el propósito de evaluar las condiciones en la zona.
Damasco reiteró su respaldo a Naciones Unidas y a la FNUOS en el cumplimiento de su mandato y en la documentación de las presuntas violaciones del acuerdo.
También destacó la necesidad de garantizar la seguridad y la libertad de movimiento del personal de la fuerza internacional para que pueda realizar sus labores sin obstáculos.
La Cancillería reafirmó el compromiso de Siria con la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones internacionales pertinentes, así como con la defensa de sus derechos soberanos y el respeto a su integridad territorial, en función de la paz y la seguridad regionales e internacionales.
Siria e Israel firmaron en 1974 un acuerdo de separación de fuerzas, tras la guerra de octubre de 1973. El pacto estableció la separación de las tropas y una zona de amortiguamiento supervisada por la FNUOS, encargada de vigilar su aplicación en el Golán sirio ocupado.
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