Según un estudio de esa organización y la Universidad de Oxford, esa cifra representa 51,5 millones más que en la actualización anterior.
Además, el análisis determinó que alrededor de 617 millones son niños y el 83 por ciento vive en zonas rurales.
Aunque se muestra que muchos países siguen avanzando y algunos lograron reducir la pobreza de forma rápida y a gran escala, estos hallazgos ponen de relieve tanto la urgencia de redoblar los esfuerzos como la posibilidad de lograr resultados, señala el texto.
El aumento de ese indicador debería ser una alerta para el mundo. Detrás de estas cifras hay personas que enfrentan privaciones que se refuerzan entre sí: hambre, falta de acceso a la educación y carencia de agua potable y/o electricidad. Esto es inaceptable. Pero no tiene por qué ser así. Sabemos que el progreso es posible, afirmó el administrador del PNUD, Alexander De Croo.
El reporte abarca 108 países y considera que un individuo se encuentra en situación de pobreza multidimensional si sufre privaciones en al menos un tercio de los 10 indicadores ponderados en salud, educación y nivel de vida.
De acuerdo con el documento, entre los países redujeron significativamente la proporción de ciudadanos en esas condiciones se encuentran Egipto, Nepal, Tayikistán.
En Angola y Zambia la proporción de personas en situación de pobreza también disminuyó, pero el crecimiento demográfico superó la reducción de la misma, por lo que el número total aumentó.
Nigeria demuestra lo frágiles que pueden ser los avances. Tras importantes disminuciones durante la década de 2010, ese progreso se revirtió en la de 2020, apunta el texto.
La meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible insta a los países a reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños que viven en la pobreza en todas sus formas y dimensiones, para 2030. La actualización de 2026 muestra que ello sigue siendo difícil, pero alcanzable, añade.
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