Un reporte de dicha Oficina también documenta que, en uno de los centros evaluados, los familiares deben comprar los medicamentos psiquiátricos de los internos que los necesitan. Los resultados fueron publicados este miércoles por el periódico Diario Libre.
El «Informe de las condiciones de detención y de prisión 2025» recoge las deficiencias detectadas durante inspecciones al Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (Caipaclp) Ciudad del Niño, en Santo Domingo, y a un establecimiento similar en la provincia de Santiago.
En Ciudad del Niño, los inspectores encontraron celdas con humedad, falta de mantenimiento y baños insalubres. Algunas instalaciones sanitarias tenían aberturas en el piso, carecían de agua corriente y no disponían de inodoros funcionales, por lo que los adolescentes recurrían a recipientes improvisados para hacer sus necesidades fisiológicas.
El documento también señala que algunas áreas carecían de electricidad, ventiladores e iluminación adecuada, mientras que se observó cableado improvisado.
Según el informe, algunos adolescentes permanecían más de dos meses sin participar en actividades recreativas o sociales, una situación que la Defensa Pública considera contraria a los estándares internacionales de protección.
Al momento de la inspección, el centro alojaba a 90 adolescentes, aunque su capacidad era de 150. De ellos, 59 estaban en prisión preventiva, equivalentes al 65,6 por ciento del total, y 12 eran extranjeros, todos de nacionalidad haitiana.
La instalación dispone de programas de bachillerato y talleres de pintura, electricidad y sastrería. La Defensa Pública recomendó rehabilitar las áreas afectadas.
En el establecimiento de Santiago, el informe señala dificultades para garantizar los medicamentos psiquiátricos.
Precisa que la Dirección Nacional de Atención Integral al Adolescente suministra medicinas generales, pero no los tratamientos de esa especialidad, por lo que las familias deben comprarlos.
Los inspectores observaron que algunos adolescentes dormían en el piso, sin camas ni sábanas. La instalación tenía 73 internos y capacidad para 96, pero un módulo completo estaba fuera de servicio por falta de electricidad e inodoros, lo que ocasionaba una distribución desigual de los adolescentes.
También se reportaron problemas con las duchas, que obligaban a los internos a utilizar cubos para bañarse.
Pese a esas deficiencias, el centro mantiene programas de alfabetización, educación primaria y secundaria, así como formación técnica impartida por el Instituto Nacional de Formación Técnica Profesional (Infotep), puntualizó.
La Oficina Nacional de Defensa Pública recomendó intervenir las instalaciones sanitarias, garantizar el suministro de fármacos y alimentos adecuados, y mejorar las condiciones de alojamiento y recreación de los privados de libertad.
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