Durante una conferencia de prensa conjunta con la directora general de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), Sabrina Dallafior, el canciller denunció que las acciones israelíes contra Siria persisten desde el 8 de diciembre de 2024, fecha de la caída del gobierno de Bashar Al-Assad, informó la agencia oficial SANA.
Al-Shaibani señaló que esas acciones incluyen bombardeos contra infraestructuras, la ocupación de nuevos territorios sirios en la frontera meridional y prácticas que, según afirmó, provocan desplazamientos y detenciones arbitrarias de ciudadanos sirios.
Asimismo, indicó que se desconoce el paradero de decenas de sirios detenidos por las fuerzas israelíes.
Respecto a Al-Suwayda, el jefe de la diplomacia siria sostuvo que Israel apoya a milicias armadas ilegales y les proporciona recursos para promover el caos en la región.
Esta gobernación sureña ha experimentado tensiones de seguridad desde julio de 2025, cuando se produjeron enfrentamientos entre grupos locales y tribus beduinas, en un contexto marcado también por ataques israelíes en territorio sirio.
El canciller instó a la comunidad internacional a intervenir para detener las acciones israelíes, que, advirtió, amenazan con sumir a la región en una situación de mayor inestabilidad.
También exigió el restablecimiento del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974 y reclamó que la Fuerza de las Naciones Unidas de Observación de la Separación (UNDOF) disponga de las condiciones necesarias para cumplir su mandato.
El acuerdo, firmado por Siria e Israel el 31 de mayo de 1974 bajo los auspicios de la ONU, estableció un alto el fuego, la separación de las fuerzas de ambos países y una zona de amortiguación supervisada por la organización internacional.
El 9 de octubre, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos manifestó preocupación por las consecuencias de las operaciones militares israelíes sobre la población civil del sur de Siria.
El organismo pidió a Israel que pusiera fin a las incursiones, las detenciones, las restricciones a la libertad de movimiento y las prácticas que perjudican los cultivos agrícolas.
En el ámbito diplomático, Al-Shaibani llamó a Israel a participar seriamente en las negociaciones auspiciadas por Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que respete la seguridad y la soberanía de Siria.
El 23 de agosto, la Cancillería siria anunció una reunión entre una delegación encabezada por Al-Shaibani y representantes israelíes de alto nivel, con mediación estadounidense y bajo los auspicios de Jordania.
Según el ministerio, las conversaciones buscaban reducir las tensiones y establecer mecanismos para detener los ataques, las detenciones y las operaciones selectivas, además de reactivar las negociaciones sobre un acuerdo de seguridad.
La parte siria reafirmó entonces su derecho a reconstruir su ejército nacional, desarrollar sus capacidades y establecer alianzas de acuerdo con sus intereses, sin aceptar disposiciones que limiten su soberanía.
Israel ocupa la mayor parte del Golán sirio desde la guerra de junio de 1967. En su Resolución 497, aprobada en 1981, el Consejo de Seguridad de la ONU declaró nula y sin valor la decisión israelí de imponer sus leyes y administración en ese territorio ocupado.
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