El objetivo es asegurar la llegada de diésel y petróleo a esta nación, donde esos hidrocarburos garantizan el funcionamiento del 40 por ciento de la economía nacional, por encima del 20 por ciento registrado en la mayoría de los estados de Europa.
De acuerdo con un asesor presidencial, “el objetivo es disponer de volúmenes adicionales y de un mayor suministro para los franceses, con un efecto indirecto sobre los precios”, además de obtener compromisos concretos de los países anfitriones, señaló el canal France 24.
El mandatario galo prevé reunirse con su similar emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan; con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani; con el emir de Kuwait, Mishal al-Ahmad al-Sabah, y con el rey de Bahréin, Hamad bin Isa Al Jalifa, constató el referido medio.
Con ellos, el mandatario francés también analizará los medios para garantizar la seguridad de las rutas marítimas de la región y buscar otras alternativas y vías de desvío para los hidrocarburos líquidos.
El mandatario galo intentará reforzar las asociaciones estratégicas y económicas con los mencionados países, así como consolidar la presencia de las empresas de esta nación en la región mesoriental, indicaron fuentes del Palacio de Elíseo.
Macron reconoció que en estos momentos y a seis meses del fin de sus 10 años de presidencia, una de sus principales misiones como jefe de Estado era garantizar la llegada de los hidrocarburos a Francia, donde la crisis en Medio Oriente disparó el precio de los carburantes.
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