Para el venidero día 17, el movimiento “Chalecos amarillos” llamó a una gran demostración en todo el país con 768 movilizaciones, incluidas 436 manifestaciones en 106 rotondas, 163 gasolineras, cinco refinerías y 31 depósitos de petróleo, nueve terminales y un puerto.
A la protesta general acudirán jubilados, estudiantes, empleados del sector público, energético, agrícola e incluso pescadores que bloquearon varios puertos en el sur de Francia como parte de una prolongada huelga.
El primer ministro Sébastien Lecornu defendió medidas propuestas por su equipo, como una adición de mil millones de euros para el sector de la educación, aunque reconoció la necesidad de una aprobación de ese financiamiento como parte del presupuesto de 2027.
Lecornu también desestimó las acusaciones de diputados socialistas y ecologistas de un uso desmedido de la fuerza contra las protestas juveniles y los pedidos de que las fuerzas antimotines dejen de emplear medios como granadas de sonido y balas de goma.
El jefe de Gobierno alegó, en ese sentido, que el número de agentes del orden lesionados superó la cifra de 900, aunque reconoció que ya son más de 240 los estudiantes heridos, cuando el ministerio del Interior informó de unos ocho mil detenidos.
Para demandar la eliminación de varias de las propuestas del ejecutivo, entre ellas una reducción de 54 mil millones de euros del sector público, jubilaciones y atención sanitaria, el movimiento “Chalecos amarillos” convocó la demostración de este sábado.
El 29 de septiembre y el 7 de octubre salió a las calles casi medio millón de personas en cada jornada, de acuerdo con fuentes sindicales, y entre 160 mil y 200 mil, de acuerdo con la policía gala, incluidas entre 50 mil y 100 mil en esta capital.
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