En declaraciones, citadas por la agencia Anadolu, en Bakú, donde participa en la VII Cumbre de la Conferencia sobre Interacción y Medidas de Fomento de la Confianza en Asia (CICA), el canciller destacó los profundos lazos de amistad y hermandad entre los dirigentes de ambos países y sus sólidas bases estratégicas.
Fidan subrayó la importancia de impedir que las diferencias sobre determinados asuntos perjudiquen los vínculos bilaterales y señaló que la solidaridad entre ambos países recibe atención de la comunidad internacional.
Asimismo, indicó que la expansión de las redes sociales y los canales de comunicación ha estrechado la interacción entre las sociedades turca y azerbaiyana, fortaleciendo sus relaciones culturales, políticas, sociales y económicas.
El ministro explicó que los presidentes Recep Tayyip Erdoğan e Ilham Aliyev conceden gran importancia a preservar esos vínculos y añadió que, durante su visita, abordó con el mandatario azerbaiyano las diferencias de opinión que puedan surgir entre ambos países.
A su juicio, los desacuerdos deben resolverse mediante el diálogo y el respeto mutuo, sin convertirlos en instrumentos de propaganda en las redes sociales. También llamó a actuar con sensibilidad para evitar que las divergencias generen obstáculos a las relaciones bilaterales. En cuanto al conflicto entre Rusia y Ucrania, Fidan reiteró que Türkiye trabaja para contribuir a su conclusión y, mientras no sea posible ponerle fin, procura mantener el mar Negro al margen de las hostilidades.
El canciller señaló que abordó esta cuestión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, y que Ankara mantiene la comunicación con las partes involucradas.
Precisó que Türkiye presentó propuestas tanto a Moscú como a Kiev, escuchó sus posiciones y continúa buscando vías constructivas para avanzar hacia una solución. Fidan también destacó la importancia de garantizar la seguridad marítima en el mar Negro, debido a sus repercusiones en los mercados internacionales de alimentos, especialmente en el comercio de trigo destinado a países africanos.
Advirtió que las restricciones a la navegación en esa cuenca, sumadas a las dificultades para transitar por los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, agravan las presiones sobre el comercio mundial y las economías de los países en desarrollo, en particular por el encarecimiento de los alimentos y la energía.
otf/mche





