Según el medio, el mandatario destacó durante una rueda de prensa conjunta con su homólogo azerbaiyano, Ilham Aliyev, en la ciudad de Shusha, en Nagorno-Karabaj, que los vínculos bilaterales se fortalecieron con la Declaración de Shusha, suscrita en 2021.
Erdogan expresó su satisfacción por visitar Azerbaiyán en el sexto aniversario de la victoria en Nagorno-Karabaj y rindió homenaje a los soldados que murieron durante la guerra de 44 días de 2020.
El jefe de Estado comparó la unidad entre ambos países con «una llama inextinguible que se nutre de nuestra historia compartida e ilumina nuestro futuro», y sostuvo que la hermandad bilateral trasciende los lazos lingüísticos, históricos y culturales.
«La alegría de Bakú es la alegría de Ankara, y el orgullo de Shusha es el orgullo de toda nuestra nación», manifestó.
Asimismo, resaltó la cooperación en el marco de la Organización de Estados Turcos y agradeció a Azerbaiyán sus esfuerzos para promover la unidad de sus integrantes durante su presidencia del organismo.
Erdogan expresó la voluntad de Türkiye de impulsar una mayor eficacia e institucionalización de esa organización durante el período en que ejerza su propia presidencia.
En cuanto a la situación en el Cáucaso Meridional consideró que la recuperación de los territorios azerbaiyanos durante el conflicto de 2020 abrió las puertas a una nueva etapa en la región.
Aseguró que Ankara, al igual que respaldó a Bakú durante aquella contienda, apoya sus esfuerzos para alcanzar una paz duradera y afirmó que el desafío actual consiste en convertir los resultados militares en estabilidad regional.
También destacó las labores de reconstrucción en Nagorno-Karabaj y reiteró que Türkiye continuará apoyando a Azerbaiyán, tanto en los momentos difíciles como en sus celebraciones.
El mandatario felicitó además al pueblo azerbaiyano por el Día de la Bandera Nacional, que se conmemora el 9 de noviembre.
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