“Los índices y las estadísticas señalan que vamos a tener un ‘Mega Niño’, un Niño que nunca hemos visto en las últimas décadas”, manifestó en una visita a la norteña región de Piura, una de las que sufre en mayor medida las consecuencias de las precipitaciones.
La mandataria sobrevoló los ríos piuranos e inspeccionó las obras de dragado de ríos para atenuar el desborde de las aguas, reservorios y defensas, entre otros trabajos, “pero no sabemos si será suficiente”, por la magnitud del fenómeno El Niño.
Llamó a pobladores cercanos a ríos, quebradas y zonas de peligro, que abandonen sus casas y consideren la opción de alojarse temporalmente en viviendas de familiares.
Por otra parte, las obras contra El Niño incluyen la habilitación de albergues temporales orientados a dar atención a cerca de 30 mil pobladores que tendrán que ser evacuados y el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) informó recientemente que los gobiernos regionales también buscarán soluciones para los refugiados.
La mandataria pidió también a que los damnificados potenciales preparen sus viviendas y rutas de evacuación, entre otras medidas de precaución.
Entre las consecuencias del fenómeno climático global, mencionó consecuencias económicas como la migración de peces por el calentamiento de las aguas entre cuatro y cinco grados por encima de lo habitual, ante lo cual se busca identificar las especies de aguas calientes.
Mientras las lluvias afectarán los territorios costeros, en las regiones andinas El Niño ha comenzado a causar sequías que mermarán la producción de alimentos y su encarecimiento.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas, las pérdidas globales que causará el fenómeno serán de 18 mil 600 millones de soles (alrededor de cinco mil 470 millones de dólares).
dfm/mrs





