El fiscal superior Andrés Montoya solicitó la máxima pena de carcel para Víctor Quispe Palomino (seudónimo José) y su hermano Jorge (Raúl), como jefes, de 2002 a 2018 de la agrupación que desde hace décadas actúa en forma esporádica en el citado territorio agreste del centro del país.
La misma pena pidió el fiscal Ángel Montoya para Tarcela Loya (Olga), Teodoro Benites (Dino) y Eleachin Huamán (Julio Pucañahui), dirigentes de la facción escindida de Sendero Luminoso al negarse a acatar la orden del jefe de esa organización armada, Abimael Guzmán -ya fallecido-, de dejar las armas.
Montoya pidió además condenas de 25 a 30 años para Alexander Alarcón (Renán), Joel Chirote (Roberto) y Franklin Tello (Lucio), acusados del delito de terrorismo agravado, y el pago por los acusados de 38 millones 500 mil soles (11 millones 324 mil dólares) como reparación civil para el Estado.
A ellos también se les imputa de 124 acciones armadas, entre las principales una emboscada a una patrulla contrainsurgente del Ejército y la Infantería de Marina que dejó un saldo de cinco uniformados muertos, en 2003.
También se les juzga por el ataque a una base contrainsurgente de la región surandina de Ayacucho que causó cinco muertos, dos de ellos civiles, en 2009; el secuestro de 39 trabajadores en el Vraem, en 2012, y el derribo de un helicóptero de la Policía Nacional, en el que murió un oficial, también en 2012.
A los acusados se les imputa de la autoría mediata o participación en múltiples atentados contra bases contrainsurgentes, militares, policías y comunidades nativas en las regiones de Ayacucho, Cusco, Junín, Huancavelica y Apurímac, que hacen parte del Vraem.
Además, la fiscalía los señala como autores del delito de secuestro de hombres, mujeres y niños con fines de reclutamiento forzoso.
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