Tras una nueva reunión de crisis del Gobierno, Lecornu se refirió a cuatro medidas para responder a los actos vandálicos: toques de queda parciales y localizados, investigaciones masivas, persecución penal acelerada y sanciones económicas contra los responsables.
Los prefectos decidirán las restricciones tras consultar con los alcaldes y representantes del comercio, afirmó Lecornu, bajo el argumento de proteger a las personas y los establecimientos.
En París, cerca de 200 investigadores analizarán imágenes para identificar a los autores, declaró el primer ministro, aunque analistas se preguntan si estas medidas lograrán contener la violencia sin restringir indiscriminadamente las libertades públicas.
Lecornu también anunció una respuesta judicial más severa, al afirmar que cerca del 80 por ciento de los arrestos ya derivó en actuaciones judiciales.
Además, defendió un proyecto de ley que permitiría retirar determinadas prestaciones sociales a personas condenadas por los destrozos, junto con la exigencia de responsabilidades civiles.
Para los comercios afectados, prometió activar de inmediato el desempleo parcial al 100 por ciento y crear un fondo de apoyo específico.
Sin embargo, la protección de las víctimas y la reparación de los daños no responden por sí solas a las causas sociales de la movilización, estiman representantes de partidos de izquierda.
En paralelo, Lecornu volvió a atribuir a la “ultraizquierda” la organización de una estrategia de desestabilización que, según aseguró, podría prolongarse hasta las elecciones presidenciales de abril próximo.
Al citar informaciones de los servicios de inteligencia, incluso planteó que algunos grupos supuestamente buscarían alterar el calendario electoral.
El primer ministro pidió proteger a los candidatos y los mítines, pero también reconoció que deben preservarse la libertad sindical y el derecho a manifestarse.
Por su parte, el ministro del Interior Laurent Nuñez explicó que la reunión interministerial de crisis evaluó la disponibilidad de efectivos y la posibilidad de modificar determinados acontecimientos para reservar fuerzas policiales.
No obstante, descartó suspender el partido de fútbol entre el PSG y el FC Barcelona previsto para la noche siguiente, así como otros encuentros europeos, incluido uno en Lille.
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