Si bien durante la víspera se anunció que el proyecto recibió luz verde por ambas cámaras del Legislativo, horas más tarde la senadora Esmeralda Hernández advirtió que Senado y Cámara aprobaron textos diferentes en uno de sus artículos.
Como no se logró la conciliación antes la medianoche de hoy por parte de ambas corporaciones, el trámite en el Congreso naufragó, de acuerdo con lo estipulado por la ley.
Ahora, el Gobierno tendrá que expedir por decreto el presupuesto sobre la base del texto aprobado en primer debate, es decir, el que salió de las comisiones económicas.
Según afirmó el senador Alejandro Ocampo, ante esta situación, los recursos para los damnificados por el terremoto, la salud y los subsidios de energía podrían perder billones de pesos que fueron agregados durante las sesiones plenarias.
“Mientras ustedes improvisan, financiarnos sale cada vez más caro, y los mercados no ven solo improvisación: ven incapacidad y ruptura”, sentenció en su cuenta de X.
La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal consideró por su parte que, por el servilismo del Congreso al Ejecutivo, se vició el trámite legislativo.
“El presupuesto recién aprobado (y que se hundió por un error de trámite del propio gobierno) demuestra la verdadera prioridad de este gobierno: más deuda y menos inversión social. Mientras el servicio de la deuda crece un 46 por ciento, los recortes golpean a los más vulnerables”, denunció.
Expuso que el texto que será aprobado ahora por decreto constituye un golpe directo a la formación técnica y tecnológica de los jóvenes de las regiones más pobres debido a la reducción de los fondos que se les asigna.
Carrascal señaló que 14 departamentos, de 32, recibirán menos recursos.
“Este Gobierno lo reorienta (el presupuesto) hacia contratistas y grandes empresarios. Es un presupuesto miseria para la gente y privilegio para los de siempre”, lamentó.
El monto total del presupuesto no sufre cambios y se mantiene en 634,9 billones de pesos (200 mil millones de dólares al cambio actual).
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