La presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, afirmó en declaraciones a Prensa Latina que la decisión del Ejecutivo de derogar un decreto que respaldaba al cereal constituye una amenaza para la soberanía alimentaria y pone en riesgo los medios de vida de miles de trabajadores vinculados a esa actividad agrícola.
Cabrera calificó de “sumisión” la actuación de la actual administración frente a los intereses de Estados Unidos y sostuvo que la eliminación de las medidas arancelarias responde a las presiones de Washington para ampliar el acceso de su arroz al mercado dominicano.
La dirigente señaló que el sector arrocero agrupa a más de 30 mil productores y genera decenas de miles de empleos directos e indirectos, además de movilizar una amplia cadena económica que comprende suplidores, almacenes y redes de transporte y comercialización.
En ese sentido, consideró inaceptable que las autoridades dejaran desprotegida una actividad fundamental para la economía rural y la alimentación, por lo que reclamó medidas efectivas de respaldo a los trabajadores.
La convocatoria, explicó, se desarrolla en coordinación con otras organizaciones y productores, con quienes buscan ampliar la participación en la movilización de Nagua, en la provincia de María Trinidad Sánchez, situada en la costa nordeste de la República Dominicana.
El presidente Luis Abinader derogó mediante el Decreto 635-26, emitido el 9 de septiembre de 2026, el Decreto 693-24, que establecía un régimen arancelario para las importaciones de arroz.
La disposición de 2024 contemplaba un arancel del 20 por ciento para determinadas importaciones dentro del contingente arancelario y del 99 por ciento fuera de este.
También establecía una cuota preferencial de 23 mil 300 toneladas métricas del grano estadounidense con gravamen cero, mientras que las compras externas que superaran ese volumen quedaban sujetas a la tasa del 99 por ciento.
La eliminación de la norma se produjo en medio de las conversaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos sobre el acceso de productos agrícolas estadounidenses al mercado local.
La medida genera preocupación entre representantes del sector agropecuario, que reclaman claridad sobre las alternativas que aplicará el Gobierno para preservar la competitividad de la producción local.
Por su parte, el Ejecutivo ha informado de gestiones para renegociar las condiciones comerciales y mantener controles sobre la entrada del cereal.
Para Cabrera, el arroz, por su importancia en la dieta dominicana, debe recibir una protección que garantice la continuidad de su producción nacional y evite que los agricultores queden en desventaja frente a las importaciones.
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