De acuerdo con un mensaje de la GSF, los militares apoyarán las operaciones de búsqueda y seguridad en curso en Plaine du Cul-de-Sac a fin de encontrar a los efectivos salvadoreños secuestrados por las bandas criminales desde el 18 de octubre.
La GSF continúa sus operaciones en estrecha coordinación con la Policía Nacional de Haití y los socios operativos relevantes, añade el texto, al tiempo que conmina a los residentes de Santo y las comunidades circundantes a evitar las zonas donde se ejecutan las maniobras.
En la jornada anterior, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, envió un mensaje a través de sus redes sociales en el cual anunció el inicio de una operación militar para rescatar a los rehenes con el único objetivo de retornarlos vivos a casa, sin ningún daño.
Bukele manifestó que el ataque no es nada comparado con lo que está por venir si no liberan a los cuatro rehenes vivos. No se trata de amenazas vacías pues “ya terminamos con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también”, aseguró.
Los secuestrados son técnicos de la aviación que forman parte de la misión internacional salvadoreña en Haití, compuesta por pilotos y personal calificado para realizar evacuaciones médicas y salvar vidas, no hacer la guerra, precisó el presidente salvadoreño.
Este lunes, la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) confirmó que los cuatro aerotécnicos salvadoreños fueron emboscados por grupos criminales de Haití fuertemente armados, y hasta ese momento se desconocía la ubicación de los mismos.
Según el comunicado emitido por la FAES los pandilleros atacaron a los militares salvadoreños cuando regresaban a su campamento a bordo de un vehículo blindado que fue alcanzado por explosivos hasta incendiarse, pero lograron salir con vida.
Por otra parte, la embajadora salvadoreña ante Naciones Unidas, Egriselda López, condenó la emboscada y solicitó reforzar las operaciones internacionales para establecer el paradero de los rehenes y garantizar su regreso.
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