El encuentro ocurrió en Alicante, noreste del país, bajo la sombrilla de la Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en Madrid los días 4 y 5 de noviembre próximo.
La iniciativa promueve modelos sostenibles, inclusivos y cooperativos de producción, comunicación y acceso al conocimiento científico. Asimismo, la colaboración entre los países para compartir buenas prácticas y reducir las brechas en el acceso.
El documento también propone, entre otras cosas, la creación de un espacio iberoamericano de diálogo y coordinación en diplomacia científica.
Según informó la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB), la Declaración reconoce la diplomacia científica como una herramienta para conectar el conocimiento científico con la acción exterior y fortalecer la cooperación entre los países de la concertación.
Ante desafíos compartidos, como los retos medioambientales, las desigualdades, la salud o la transformación digital, la diplomacia científica permite acercar las capacidades científicas de la región a las prioridades de las políticas públicas y de la cooperación internacional, destacaron.
Los delegados en la cita de Alicante encomendaron a la SEGIB impulsar y articular un espacio iberoamericano de diálogo y coordinación, en colaboración con los gobiernos y los actores de la cooperación.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades de España, Diana Morant, se referió a la reciente DANA Adam y subrayó que “la ciencia y el conocimiento son fundamentales en las tres fases de una emergencia: prevención, la reacción y la recuperación.
“La predicción meteorológica y las alertas tempranas permiten anticiparse; la tecnología y la observación de la Tierra ayudan a actuar con seguridad, y el conocimiento científico es imprescindible para reconstruir nuestros municipios de forma más sostenible y resiliente”, añadió.
También señaló que la lucha contra el cambio climático exige un compromiso de todos, instituciones y ciudadanía.
Mariano Jabonero, Secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), indicó que “la ciencia, la tecnología y la innovación son fundamentales para construir una región con más oportunidades, inclusiva, capaz de responder a los grandes desafíos de nuestro tiempo”.
De otro lado, los países participantes acordaron actualizar el Plan de Acción para el fomento del uso del español y del portugués como lenguas de producción, transferencia, divulgación y comunicación científica.
«Somos una comunidad de 22 países que investiga, crea e innova en español y en portugués. En la era de la inteligencia artificial, esa riqueza no puede quedarse fuera. Si nuestras lenguas no están en la ciencia ni en los datos que alimentan la IA, tampoco estarán en el futuro. Afirmó a su turno Andrés Allamand, máximo responsable de la SEGIB.
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