El Servicio Estatal de Información de Egipto destacó, en una publicación en la plataforma X, la reanudación del servicio ferroviario mediante un proyecto de unos 500 kilómetros que conectará la región del Canal de Suez con Taba, en la frontera con Israel.
La iniciativa busca facilitar el transporte de pasajeros y mercancías, fortalecer los vínculos entre las ciudades del Canal de Suez y las zonas norte, central y sur de la península, e impulsar el desarrollo económico y logístico de la región.
La iniciativa contempla la rehabilitación y ampliación de la línea ferroviaria entre El Ferdan, en la gobernación de Ismailia, y Taba, además de su conexión con el puerto de El Arish y otras instalaciones logísticas.

Los trabajos comenzaron con la recuperación del tramo entre El Ferdan y Bir El Abd, de aproximadamente 100 kilómetros. Las pruebas de circulación de trenes de pasajeros empezaron el 7 de octubre de 2024, y el servicio actual comprende cuatro viajes diarios con paradas en ocho estaciones, hasta Bir El Abd.
Las siguientes fases incluyen la construcción de un tramo de 83 kilómetros entre Bir El Abd y El Arish, siete estaciones y un enlace de 12 kilómetros con el puerto de esa ciudad.
El plan también prevé prolongar la vía desde El Arish hasta Hasana, en un segmento de 85 kilómetros, y desde allí hasta Taba, a lo largo de otros 173 kilómetros.
El ferrocarril forma parte del corredor logístico Arish-Taba, destinado a integrar trenes, carreteras, puertos y zonas logísticas para favorecer el comercio y la actividad económica en la península.
La circulación ferroviaria en el Sinaí quedó interrumpida durante la guerra de junio de 1967, cuando Israel ocupó la península. Según medios oficiales egipcios, parte de la infraestructura fue destruida y algunos materiales ferroviarios se utilizaron para construir fortificaciones en la orilla oriental del Canal de Suez.
El avance del proyecto también ha generado comentarios en medios israelíes, que señalan su posible importancia logística y militar por la capacidad de trasladar mercancías, equipos y personal hacia el este de Egipto.
En respuesta a esas preocupaciones, el ministro de Transporte egipcio, Kamel El-Wazir, defendió el derecho de su país a desarrollar su territorio y sostuvo que la infraestructura está destinada al transporte y al progreso económico, no a la agresión contra otros Estados.
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