En Nabatieh, la artillería israelí disparó cuatro proyectiles contra la llanura de Marjeyoun, mientras la aviación atacó Wadi al-Hujeir y la localidad de Kfar Tebnit, donde también impactó un misil.
Un dron lanzó dos proyectiles sobre el techo de una vivienda en Mayfadoun. Los bombardeos alcanzaron además las afueras de Zawtar al-Sharqiyah y Mayfadoun, así como Wadi al-Salouqi.
En la gobernación del Sur, los ataques afectaron las localidades de Mansouri y Majdal Zoun, mientras aviones israelíes sobrevolaron la región de Zahrani, según la NNA.
Las operaciones también se extendieron al norte del país, donde se registraron simulacros de incursiones aéreas en las zonas fronterizas de Akkar y Hermel. Estas maniobras consisten en vuelos de aviones de combate a baja altura que generan fuertes estruendos, sin que necesariamente se produzcan bombardeos.
La escalada ocurre después de reuniones técnico-militares entre representantes de Beirut y Tel Aviv, celebradas durante dos días en Florida bajo auspicios estadounidenses y concluidas sin que se hicieran públicos sus resultados.
El 26 de junio, ambas partes alcanzaron un acuerdo marco con mediación de Washington, que contempla una retirada gradual israelí de los territorios ocupados a cambio del despliegue del ejército libanés y el desarme de los grupos armados.
El entendimiento también prevé aplicar el mecanismo mediante una zona piloto. Según la información difundida, su implementación se limitó a tres localidades del sur: Frun, Srifa y Zawtar al-Gharbiya, en el distrito de Nabatieh, mientras más de 50 poblaciones permanecen bajo ocupación israelí.
Pese al acuerdo, Israel mantiene sus operaciones militares contra el Líbano. Desde el 2 de marzo, los ataques causaron al menos cuatro mil 386 muertos y 12 mil 407 heridos, además del desplazamiento de más de un millón de personas, de acuerdo con las cifras citadas en los reportes.
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