La diplomática refirió que el Ministerio de Asuntos Exteriores de su país recordó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada hace 30 años, que demuestra que el incidente que hoy se le imputa al dirigente cubano ya había quedado cerrado.
En respuesta a una solicitud para explicar con mayor detalle cómo se aprobó la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 26 de julio de 1996, a la que hizo referencia, recordó que los representantes permanentes de Rusia y Estados Unidos en ONU desempeñaron entonces un papel especialmente activo en las intensas consultas.
Gracias a sus esfuerzos, se logró acordar una declaración aceptable para todas las partes, que «no contenía acusaciones personales de ningún tipo y mucho menos llamamientos a adoptar medidas para exigir responsabilidades a nadie».
Posteriormente, el enfoque propuesto en aquella declaración sirvió de base para la mencionada resolución S/RES/1067 (1996) del Consejo de Seguridad de la ONU, del 26 de julio de 1996.
Esto significaba, de facto, que todos los miembros del Consejo estaban de acuerdo en que, en lo relativo a este aspecto, el incidente había quedado zanjado.
Recordamos este episodio de cooperación ruso-estadounidense en la ONU precisamente para subrayar la falta de validez jurídica de las acusaciones que actualmente se formulan contra el líder histórico de Cuba, Raúl Castro», destacó la vocera.
Así lo dejamos claramente establecido en la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia del 20 de octubre, añadió Zajárova.
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