«Las tropas ucranianas minan a distancia las vías de acceso con drones con el objetivo de impedir la evacuación de la población civil y bloquear la entrega de alimentos, medicamentos y bienes de importancia social», señaló el organismo en un comunicado emitido este lunes.
La denuncia se produce después de que la Casa Blanca anunciara el viernes pasado que Estados Unidos logró acordar un alto el fuego entre Rusia y Ucrania en Aleshki a partir del 29 de octubre, con el objetivo de permitir la entrada de ayuda humanitaria y preparar la evacuación de civiles a través de un corredor seguro.
Ese mismo viernes, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valeri Guerásimov, anunció que el Ejército ruso suspenderá las hostilidades en la dirección de Jersón e instaurará un «régimen de silencio» a partir de las 04.00 (hora de Moscú) del 27 de octubre.
Con anterioridad, el gobernador de la provincia de Jersón, Vladimir Saldo, denunció que las tropas ucranianas minan a distancia las vías de acceso a Aleshki y atacan con drones el transporte civil.
Según Saldo, estas acciones buscan bloquear la llegada de alimentos, combustible y medicamentos, así como agravar la crisis humanitaria mediante ataques contra infraestructuras energéticas y de telecomunicaciones.
Aleshki se encuentra en la margen oriental del río Dniéper, frente a la capital regional, que permanece bajo control ucraniano.
Rusia desarrolla desde el 24 de febrero de 2022 una operación militar especial en Ucrania, cuyos objetivos, según el presidente, Vladimir Putin, son proteger a la población de Donbás de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte hacia el este.
Las repúblicas de Donetsk y Lugansk, así como las provincias de Jersón y Zaporozhie, se adhirieron a Rusia en septiembre de 2022 tras celebrar sendos referendos de autodeterminación.
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