En mensajes publicados en la red social X, el mandatario expresó su reconocimiento al canciller Bruno Rodríguez, al embajador Ernesto Soberón y al resto de los integrantes de la delegación cubana, durante el debate sobre la resolución que demanda el fin del bloqueo.
“Cuba no retrocederá, y menos aún frente a presiones y órdenes yanquis”, afirmó Díaz-Canel, quien destacó la actitud asumida por los representantes de la isla frente a lo que describió como arrogancia y prepotencia imperial.
El jefe de Estado subrayó además que la sede de las Naciones Unidas es un espacio de igualdad soberana entre los Estados y aseguró que Cuba defenderá siempre los derechos que le confieren la Carta y los reglamentos de la organización, así como la dignidad de su pueblo y de sus héroes.
Las declaraciones del mandatario ocurrieron después de un incidente registrado durante la sesión de la Asamblea General dedicada al examen anual de la resolución cubana contra el bloqueo estadounidense.
Durante la intervención del representante de Estados Unidos, Mike Waltz, el ministro de Relaciones Exteriores interrumpió el discurso para denunciar lo que calificó como una exposición cargada de calumnias, distorsiones y mentiras contra Cuba.
“Usted miente”, expresó Rodríguez al exigir que la presidencia de la Asamblea llamara al orden al representante estadounidense.
El canciller cubano denunció asimismo las presiones ejercidas por Washington contra Estados miembros de la ONU y rechazó lo que consideró ofensas a la dignidad del pueblo cubano y a la propia Asamblea General.
La protesta de la delegación cubana se produjo en el inicio del debate sobre la resolución titulada Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, una iniciativa que durante más de tres décadas ha recibido un amplio respaldo de la comunidad internacional.
En vísperas de la votación, Cuba denunció una intensa campaña de presión diplomática dirigida a influir sobre gobiernos y delegaciones para limitar el apoyo a la resolución.
Las autoridades cubanas han sostenido que el recrudecimiento del bloqueo, particularmente desde 2025, provocó severas afectaciones económicas y sociales, mientras la comunidad internacional vuelve a pronunciarse en Naciones Unidas sobre una política rechazada reiteradamente por la mayoría de los Estados miembros.
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