En una declaración dirigida a la opinión pública nacional e internacional, la organización reafirmó su compromiso con la soberanía y la dignidad del pueblo cubano, al tiempo que calificó de unilateral, ilegal y extraterritorial la política de Washington, que, denunció, se extiende ahora al ámbito energético.
El colectivo, constituido el 14 de junio de 1990, sostuvo que Cuba es un país de paz, solidario con otros pueblos, que no agrede a otras naciones y solo reclama su derecho a desarrollarse con autonomía y en convivencia.
Asimismo, consideró que los gobiernos del mundo defienden la dignidad de sus pueblos cuando exigen el levantamiento de las medidas coercitivas contra la nación caribeña.
«Cuba no es una amenaza, el bloqueo, sí», enfatizó la declaración, firmada por Roberto Payano, coordinador; Isabel Tejada, encargada de Organización, y Taty Ramírez, secretaria.
La organización también manifestó su esperanza de que las resoluciones de las Naciones Unidas lleguen a ser vinculantes y contribuyan a garantizar los derechos de los pueblos a decidir su propio destino, sin subordinación a potencias extranjeras.
Este 28 de octubre tendrá lugar, por trigésima cuarta ocasión, la votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la resolución que pide poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba.
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