Mientras, amplió la fuente, el sector público registró un déficit primario de 5,5 mil millones (mil 20 millones de dólares).
De esa forma, el endeudamiento permaneció estable respecto a agosto, pero continuó en su nivel más elevado desde 2021, período marcado por los efectos económicos de la Covid-19.
Por niveles de la administración, las cuentas del Gobierno central registraron un superávit primario de 3,5 mil millones de reales (654 millones de dólares), mientras los estados y municipios acumularon un déficit conjunto de 5,6 mil millones de reales (mil 46 millones de dólares).
Las empresas estatales, por su parte, tuvieron un saldo negativo de 3,4 mil millones (635 millones de dólares).
De enero a septiembre de este año, el déficit primario del sector público consolidado alcanzó 94,3 mil millones de reales (17,6 mil millones de dólares), equivalente a 0,93 por ciento del PIB.
La deuda bruta del Gobierno general, que incluye al Ejecutivo federal, el sistema de seguridad social y las administraciones estatales y municipales, aumentó 4,3 puntos porcentuales del PIB en lo que va de 2026.
Uno de los factores que presionó el endeudamiento fue el pago de intereses nominales, que sumó 107,5 mil millones de reales (20 mil millones de dólares) en septiembre, frente a 84,7 mil millones (15,8 mil millones de dólares) en igual mes del año anterior.
En los últimos 12 meses hasta septiembre, los intereses alcanzaron 1,205 billones de reales (225 mil 233 millones de dólares), equivalentes a 8,99 por ciento del PIB.
Al incorporar los intereses, el déficit nominal del sector público consolidado llegó en septiembre a 113 mil millones de reales (21,1 mil millones de dólares).
La Agencia Brasil publicó que aunque el déficit primario mejoró en la comparación mensual e interanual, las cifras reflejan la presión del costo de la deuda sobre las cuentas públicas brasileñas.
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