Con la cima del circuito ya asegurada tras su victoria en octavos de final sobre el neerlandés Tallon Griekspoor, el todavía segundo del escalafón convirtió los cuartos del ATP 500 austríaco en una exhibición de autoridad ante un rival que apenas encontró resquicios para responder.
Fery, número 35 del mundo, quedó atrapado en el tenis del alemán y recibió una ovación del público cuando consiguió su primer juego, pequeño alivio en una tarde dominada de principio a fin por el próximo dueño del trono.
Los números retrataron esa superioridad: Zverev conectó 17 golpes ganadores y cinco saques directos, se llevó casi el 85 por ciento de los puntos disputados con su primer servicio y no concedió una sola oportunidad de quiebre.
Campeón de Roland Garros y del Abierto de Estados Unidos esta temporada, el alemán elevó su balance de 2026 a 65 victorias y 16 derrotas, con un nuevo título en el horizonte para acompañar su inminente ascenso al primer puesto.
Su próximo adversario saldrá del encuentro entre el italiano Matteo Berrettini, situado en el puesto 48, y el australiano Alex de Miñaur, décimo, mientras que la otra semifinal enfrentará al español Carlos Alcaraz y al ruso Daniil Medvedev, dos antiguos números uno y campeones de Grand Slam.
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