Durante una sesión dedicada a los pilares de la seguridad regional, en el marco de la XXII Conferencia del Diálogo de Manama, el canciller condenó las reiteradas incursiones israelíes y reclamó la aplicación del Acuerdo de Separación de Fuerzas de 1974, según reportó la agencia oficial siria SANA.
«Nuestro territorio ha sido objeto de más de mil ataques israelíes en menos de dos años, causando la muerte de decenas de personas. ¿Cómo se puede exigir el control de las fronteras y el monopolio de las armas cuando la soberanía siria es violada y atacada a diario?», expresó.
Al-Shaibani reiteró que el Golán es territorio sirio y señaló que la Resolución 497 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas constituye una referencia fundamental. Adoptada en 1981, esa resolución declaró nula y sin efecto jurídico internacional la decisión israelí de imponer sus leyes, jurisdicción y administración en el territorio ocupado.
Tras la caída del Gobierno de Bashar al-Asad el 8 de diciembre de 2024, Israel continuó sus incursiones terrestres en las gobernaciones de Quneitra, Daraa y Rif Dimashq, así como los ataques aéreos contra instalaciones militares y otras zonas del país.
También ocupó la zona de amortiguación prevista en el acuerdo de 1974 y estableció posiciones militares dentro y fuera de ella, acciones que Naciones Unidas ha considerado una violación del pacto.
En relación con la seguridad regional, el canciller reafirmó el respaldo de Siria a los Estados del Golfo y a Jordania frente a cualquier agresión, y condenó los ataques con misiles y drones. «La estabilidad del Golfo es una extensión natural de la seguridad de Siria», afirmó. Asimismo, defendió la cooperación entre los países vecinos para combatir las redes de contrabando transfronterizo mediante el intercambio de información y la coordinación operativa, con respeto a la soberanía estatal y protección de la población civil. Advirtió que las decisiones unilaterales fuera de esos mecanismos socavan la confianza regional.
El ministro calificó la adhesión de Siria a la coalición internacional contra la organización terrorista Daesh como un «paso histórico» y sostuvo que la legitimidad de las armas deriva exclusivamente del Estado.
En materia económica, el jefe de la diplomacia siria celebró el levantamiento de las amplias sanciones contra su país y su exclusión de las listas de Estados patrocinadores del terrorismo.
Expresó su esperanza de que la apertura política se traduzca en alianzas económicas concretas, aunque reconoció que la corrupción heredada y la necesidad de reestructurar las instituciones administrativas continúan dificultando la recuperación.
Sobre Palestina, afirmó que la estabilidad regional depende del fin de la tragedia en la Franja de Gaza y de avanzar hacia el establecimiento de un Estado palestino independiente.
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