Sus formaciones multicolores, producto de la sedimentación y la erosión a lo largo de millones de años, crean uno de los paisajes más impactantes de Sudamérica.
A diferencia de otros destinos argentinos como el Perito Moreno o las Cataratas del Iguazú, Hornocal recibe un número comparativamente bajo de visitantes, lo que permite una experiencia más íntima con el entorno. El sitio se ubica en la provincia de Jujuy, en el norte del país, y es accesible por carretera desde la localidad de Humahuaca. La mejor época para visitarlo es durante la estación seca, cuando el cielo despejado realza la intensidad de los colores minerales de sus laderas.
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