En un comunicado difundido por la agencia de Naciones Unidas, la mayoría de los desplazamientos se produjo durante los últimos dos meses, en medio del recrudecimiento de los combates entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes.
La organización advirtió que las familias desplazadas enfrentan dificultades para encontrar refugio y satisfacer sus necesidades básicas, mientras las restricciones de acceso obstaculizan la llegada de la asistencia humanitaria.
El jefe de la misión de la OIM en Yemen, Abdi Sattar Essawi, señaló que, después de años de conflicto, numerosas familias se ven obligadas a abandonar nuevamente sus hogares y necesitan con urgencia alimentos, agua potable, alojamiento y atención médica.
Asimismo, alertó sobre el riesgo de que miles de personas queden sin asistencia si no se movilizan recursos financieros adicionales.
La situación se agrava por el encarecimiento de los productos básicos, cuyos precios se triplicaron o quintuplicaron en la ciudad de Taiz, en el suroeste del país, según el comunicado.
Los enfrentamientos también interrumpieron las comunicaciones y el acceso a localidades cercanas, lo que dificulta el abastecimiento de alimentos para numerosas familias.
Ante ese escenario, la OIM solicitó 45 millones de dólares para los próximos seis meses, destinados a financiar programas de alojamiento, asistencia económica de emergencia, distribución de artículos esenciales, protección, atención sanitaria, suministro de agua y saneamiento.
Los recursos también permitirán coordinar los centros de desplazamiento y mejorar el seguimiento de los movimientos de la población.
La agencia llamó a todas las partes involucradas en el conflicto a proteger a la población civil y al personal humanitario, así como garantizar el acceso seguro y sin obstáculos de la ayuda, especialmente en las zonas de difícil acceso de la gobernación de Taiz.
La escalada militar entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes, reanudada en julio último, ha provocado numerosas víctimas y nuevos desplazamientos, de acuerdo con informes de Naciones Unidas.
Desde el 5 de octubre de 2026 continúa la operación denominada Amanecer de Yemen, cuyo objetivo, según declaró el presidente del Consejo Presidencial de Liderazgo, Rashad al-Alimi, es restablecer las instituciones estatales bajo control hutí y recuperar Saná.
La nueva fase de enfrentamientos quebró la relativa calma que prevalecía desde abril de 2022 y agravó la crisis humanitaria que afecta al país.
Yemen permanece sumido en un conflicto armado desde septiembre de 2014, cuando los hutíes tomaron el control de la capital y otras gobernaciones.
En marzo de 2015, una coalición árabe encabezada por Arabia Saudita intervino militarmente en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente.
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