La decisión fue adoptada por unanimidad por el Comité de Política Monetaria (Copom), en su primera reunión después de la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el pasado 25 de octubre.
El organismo monetario inició en marzo un ciclo de cinco recortes de 0,25 puntos porcentuales, que llevó la tasa desde el 15 por ciento hasta el nivel actual.
La interrupción de esa trayectoria ocurre en medio de un escenario de incertidumbre financiera, depreciación del real y aumento de las expectativas inflacionarias.
Según informaciones divulgadas sobre el tema, la autoridad monetaria considera que persisten riesgos para la convergencia de la inflación hacia la meta, aunque reconoce una desaceleración más pronunciada de la actividad económica.
El comunicado del Copom mantiene el compromiso de una política monetaria restrictiva, sin anticipar cuándo podrían reanudarse las reducciones.
La decisión recibió cuestionamientos de la Federación de Industrias del Estado de São Paulo, cuyo presidente, Paulo Skaf, consideró excesivo el nivel de los intereses y reclamó cambios en las políticas monetaria y fiscal para reducir el costo del crédito.
El dirigente advirtió que los préstamos bancarios para empresas y emprendedores, con tasas cercanas al 30 por ciento anual, dificultan la ejecución de inversiones, y señaló que el pago de intereses de la deuda pública representa un gasto superior a un billón de reales anuales (más de 183 mil millones de dólares).
A su vez, la diputada federal Talíria Petrone, del Partido Socialismo y Libertad, alertó sobre las consecuencias de mantener los intereses elevados para el empleo, los ingresos de los trabajadores y la inversión productiva.
La parlamentaria cuestionó que una política destinada a contener la inflación termine trasladando sus costos a quienes dependen del trabajo y necesitan financiamiento, mientras favorece a los sectores con recursos disponibles para invertir en aplicaciones financieras.
Con la Selic en 13,75 por ciento, Brasil continúa a la cabeza de un grupo de 40 economías comparadas por las consultoras MoneYou y Lev Intelligence.
Según una actualización del levantamiento divulgada este miércoles, los intereses reales brasileños alcanzaron el 9,49 por ciento anual, por encima de Türkiye, Argentina y Rusia.
La tasa básica constituye el principal instrumento del Banco Central para controlar la inflación. Sin embargo, su elevado nivel encarece los préstamos y financiamientos, puede desalentar el consumo y la inversión empresarial y repercute en el ritmo de la actividad económica.
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