El triunfo, el mayor en décadas para los demócratas en ese estado clave para las elecciones presidenciales, acerca a la formación azul a obtener una mayoría en la Cámara Alta.
Los demócratas necesitan ganar cuatro escaños adicionales para recuperar la mayoría, y a principios de año, un resultado como este en Texas parecía algo remoto.
El logro de Talarico, de 37 años, representa un duro golpe para los republicanos en general, y para el presidente Donald Trump en particular, quien respaldó al polémico Paxton -tiene un aval de escándalos-, por encima del senador titular republicano John Cornyn durante la segunda vuelta de las primarias del partido.
El demócrata descolló con un mensaje de unidad, apoyándose en su fe y en su experiencia como seminarista presbiteriano y exmaestro de escuela pública.
La de Texas ha sido una de las contiendas más costosas de todo el ciclo electoral. A principios de septiembre, la organización MAGA Inc., vinculada a Trump, destinó 10 millones de dólares a la campaña, mientras que el magnate tecnológico Elon Musk aportó 158 millones de dólares a un importante super PAC que respaldaba a Paxton.
El mes pasado, Talarico acusó a Musk de intentar “comprarse su propio senador estadounidense personal”.
Aunque Trump dio su apoyo a Paxton, en algún momento llegó a calificarlo como “un verdadero fastidio”.
El presidente Trump apuntaló a 104 candidatos: 76 para la Cámara de Representantes; 15 para el Senado, y 13 a gobernadores. Unos se distanciaron del ocupante del Despacho Oval durante sus campañas y en esta noche electoral ya han perdido algunos.
También una de las pocas oportunidades reales para que el Partido Republicano ganar un escaño en el Senado por Georgia se diluyó con el triunfo proyectado del demócrata Jon Ossoff tras imponerse al desafío planteado por el congresista republicano Mike Collins, quien recibió el respaldo de Trump.
Un excelente resultado para los demócratas fue además el de Roy Cooper, quien arrebató el escaño vacante del Senado de Carolina del Norte, derrotando a Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano.
A medida que los demócratas seguían obteniendo escaños, Trump reaccionaba en su plataforma de redes Truth Social, eludiendo, como había advertido días antes, cualquier responsabilidad por los resultados de los candidatos republicanos.
«¡Yo no aparecía en la boleta electoral y, si hubiera aparecido, habríamos ganado POR UNA APLASTANTE MAYORÍA! Gracias por su atención a este asunto», publicó pasadas las 10:30 p.m., hora del este.
Trump desplegó una fuerte campaña por los candidatos de su partido el último mes y visitó varios estados profundamente rojos e inclinados hacia los republicanos, donde instó a los votantes en los mítines a imaginar que su nombre aparecía en la boleta electoral.
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