El ministro de Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, repudió las medidas adoptadas por Washington para “cercenar ilegalmente” el flujo de energía a Cuba, que afectan especialmente a los sectores más vulnerables de la población, y ha subrayo que los países iberoamericanos no pueden conformarse ante estas amenazas.
Vieira aprovechó para ponderar la idea de su Gobierno de que su país “no cabe en el patio trasero de nadie”, al. Tiempo que enfatizó en que “la época de los protectorados y las esferas de influencia ya ha pasado”.
De forma similar se manifestaron los cancilleres de México, Roberto Velasco, de Uruguay, Mario Lubetkin, y de Nicaragua, Valdrack Jaentschke Whitaker.
Durante la jornada final de la cita cimera, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, hizo señaló las repercusiones del castigo colectivo que Estados Unidos impone a la Isla.
En la jornada, presidida por el rey Felipe VI de España, el diplomático aprovechó para resaltar el respaldo recibido por Cuba durante la Asamblea General de Naciones Unidas en la condena al bloqueo estadounidense.
Al respecto, Rodríguez pidió a la Comunidad Iberoamericana actuar “sin injerencias, exclusiones ni presiones externas” y reiteró sus comentarios la víspera en la ministerial de Madrid, donde recalcó que el escenario internacional se encuentra “marcado por el unilateralismo.
También, por la pretensión imperialista e inviable de imponer la paz mediante la fuerza” y por vulneraciones del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos.
Al hacer un repaso de las consecuencias de las medidas coercitivas de Washington, señaló que “el pueblo cubano ha sufrido el reforzamiento sin precedentes del bloqueo económico estadounidense”.
Precisó que la Casa Blanca estableció “un cerco energético equivalente a un bloqueo naval” y aplica “sanciones secundarias a individuos o entidades que establezcan relaciones comerciales con Cuba”.
Añadió que EEUU “ha llevado su obsesiva guerra de asfixia económica contra Cuba a límites inhumanos de castigo colectivo”, algo que, puntualizó, sin embargo, rechazaron los países iberoamericanos que la semana pasada respaldaron la ONU la resolución que repudia estas políticas de Washington.
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