Fallecen dos luchadoras argentinas por la memoria, verdad y justicia

Buenos Aires, 5 nov (Prensa Latina) Patricia Walsh, exdiputada que impulsó la nulidad de las leyes de la impunidad, y Elsa Pavón, Abuela de Plaza de Mayo que nunca dejó de buscar a nietos robados o desaparecidos, fallecieron hoy, informaron sus familiares.

Patricia, hija del escritor, periodista y revolucionario Rodolfo Walsh, detenido y desaparecido durante la última dictadura cívico-militar, es una histórica referente de la izquierda argentina. Falleció a la edad de 74 años.

Pertinaz defensora de los derechos humanos, Walsh desde su posición como diputada nacional impulsó en 2003 la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, bancadas por el radicalismo y el peronismo. Fue además ferviente promotora de los juicios por los crímenes de la dictadura.

Actualmente, era querellante en el juicio por la Masacre de la Calle Corro, donde los genocidas dictatoriales asesinaron a su hermana Vicki y otros militantes.

Patricia Walsh Fue diputada nacional (2001-2005), legisladora porteña (2007-2010) y dos veces candidata a presidenta de la Nación. Trabajó como periodista, siguiendo el legado de su padre, Rodolfo Walsh, autor de «Operación Masacre» y fundador de Prensa Latina. Fue una incansable luchadora por los derechos humanos e impulsora de los juicios por los crímenes cometidos durante la dictadura.

En las elecciones porteñas de 2007, Patricia obtuvo cuatro por ciento de los votos, consiguiendo una banca como legisladora. Fue su último cargo público.

Elsa Pavón fue una de las abuelas que nunca dejó de buscar a los nietos robados o desaparecidos.

Fue la primera Abuela de Plaza de Mayo que logró la restitución de su nieta a través de los análisis genéticos. Presidía la Asociación Anahí, dedicada a continuar la búsqueda de su amiga “Chicha” Mariani.

El diario Página 12 rememora que Elsa cayó enferma cuando le comunicaron que su hija, su yerno y su nietita de 23 meses habían desaparecido. Le costó varios días recuperarse de la fiebre. Como pudo, se sentó en la cama y se dijo a sí misma: “Si me muero, nadie va a buscar a los chicos”.

Se vistió y salió de su casa. Fue la primera Abuela de Plaza de Mayo que logró la restitución de su nieta Paula a través de los análisis inmunogenéticos. A pesar del encuentro, Elsa nunca dejó de buscar a los otros pequeños desaparecidos.

Tomó la posta de su amiga María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani y siguió la búsqueda de Clara Anahí. Murió a los 90 años, una referente reconocida y respetada del movimiento de derechos humanos en Argentina, destaca el periódico.

lam/mh

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