París, 5 nov (Prensa Latina) Al menos 100 mil manifestantes se unieron hoy a la marcha de sindicatos y estudiantes contra la carestía de la vida y por el aumento de salarios en esta capital, como parte de una huelga general.
Una marea humana, que apenas se podía acomodar en el perímetro de la Plaza de la República, más cercana al centro de esta urbe, partió hasta la Plaza de la Nación, de acuerdo con el itinerario acordado con las autoridades.
Gremios de ferrocarriles, comunicaciones, correos, educación salud y estudiantes de liceos y universidades marcharon pacíficamente, con un cordón policial reforzado, ubicado en la Plaza de la Nación para convidar a los participantes a desmovilizarse al final de la marcha.
En Lyon, Marsella y Nantes las fuerzas antimotines emplearon gases lacrimógenos para dispersar grupo remanentes, luego de marchas en completa calma en esas ciudades, indicó el canal de televisión BFMTV. Ante de partir la demostración, Sébastien Marqué, trabajador de la empresa SFR y miembro de la federación sindical CGT FAPT, declaró a Prensa Latina que acudió a la manifestación junto a sus compañeros para reclamar un cambio de rumbo frente a cuatro décadas de políticas neoliberales.
Francia se hunde progresivamente en la precariedad, mientras se multiplican los cierres de empresas y crece el poder del capital sobre los trabajadores, consideró Marqué.
“Hay que ponerle un freno a esta situación”, sostiene, y considera que la movilización debe continuar en los próximos días.
Sobre los argumentos del Gobierno de que no hay dinero para responder a las reivindicaciones sociales, Marqué cuestiona la falta de compromisos concretos y denuncia que las promesas oficiales no se traducen en medidas efectivas.
Como ejemplo, señala que incluso las regiones deben recurrir al endeudamiento para financiar las renovaciones de los institutos, los equipamientos y las necesidades educativas.
Para el sindicalista, el problema no es nuevo, sino consecuencia de décadas sin una verdadera planificación de las políticas públicas.
Marcos, un estudiante de Periodismo de 23 años, explicó a Prensa Latina que llevaba la bandera palestina porque considera que la lucha por los derechos en Francia no puede desligarse de la solidaridad con otros pueblos que también sufren.
En la manifestación, su presencia simboliza el apoyo a los estudiantes, a las familias y a los millones de franceses cada vez más precarizados, pero también a quienes resisten más allá de las fronteras.
“No podemos negar que los gazatíes sufren un genocidio y la violencia del Estado israelí”, afirmó. Para Marcos, ninguna movilización reivindicativa en Francia debería olvidar a Palestina.
“Cuando defendemos nuestros derechos, también debemos tener presente a quienes sufren mucho más que nosotros”, sostuvo, convencido de que la solidaridad internacional debe acompañar cualquier movimiento social.
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