Por Boris Luis Cabrera (Enviado especial)
El director del equipo cubano, en su primera experiencia al frente de una selección nacional, valoró la reacción de sus muchachos, «que supieron recuperarse del mal momento del primer partido”, y consideró que la victoria sirve para “ir quitando un poco de presión” antes de los choques decisivos del Grupo B.
Cuba llegó al Estadio Nacional Soberanía con la herida abierta del debut, cuando cayó 2-3 en entradas adicionales ante Corea del Sur, y necesitaba desesperadamente volver al camino del triunfo para no perder terreno en la lucha por uno de los tres boletos a la superronda.
La ofensiva antillana respondió con 13 indiscutibles y una avalancha de 26 carreras, apoyada en los impulsos de Carlos Nieto, Rafael de Jesús Álvarez, Anyelo Videt y Carlos Chávez, este último con cuatro remolcadas en una jornada de castigo contra el pitcheo sudafricano.
Carmona reconoció que el rival era “de los más débiles del grupo”, pero insistió en que el desafío era lógico y necesario: “Es importante ganar, sea quien sea”, afirmó el estratega, para quien la victoria permite recuperar confianza antes de enfrentar a los adversarios que definirán la clasificación.
Si en el debut la ofensiva no acompañó, esta vez el montículo volvió a comportarse con solvencia: Riquelmi Odelín trabajó 3.2 innings, toleró tres hits y cinco carreras, antes de cederle la responsabilidad a Lee Andy Plumas, quien completó la labor tras la interrupción por lluvia.
“El pítcheo se había comportado bien ante Corea del Sur», recordó Carmona, quien evitó revelar quién abrirá el compromiso de mañana ante Japón, porque el cuerpo técnico aún no había tomado la decisión al cierre de la jornada, aunque se espera que sea Randy Martínez.
Cuba medirá fuerzas con los vigentes campeones mundiales, en el estadio Roberto Clemente de Masaya, en un choque que Carmona espera le salga “mejor” al conjunto antillano y que servirá como termómetro real de las aspiraciones cubanas en el torneo.
Carmona no escondió su satisfacción por su experiencia por primera vez dirigiendo el equipo Cuba: “Muy buena”, respondió, antes de asumir con orgullo el apodo de “guerrero” que le atribuyeron. “Los guerreros tienen que estar preparados para la guerra”, sentenció el mentor, quien llegó a este Mundial avalado por el título de Industriales en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano.
El objetivo, dijo Carmona, es claro: “buscar sacar un buen resultado para poder darle una alegría a nuestro pueblo”, pues los equipos cubanos de este año no pudieron destacar, y él quisiera que esta selección pudiera regalarle al béisbol cubano la alegría de llegar entre los finalistas.
Con la victoria de hoy, Cuba se reengancha a la pelea en el Grupo B, donde comparte con Japón, Corea del Sur, Venezuela y Gran Bretaña, y donde solo los tres primeros avanzarán a la siguiente fase del campeonato.
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