De acuerdo con detalles del estudio publicado en Jornal Do Brasil, el área quemada en ese mes equivale a todo el estado de Paraíba.
Además, añadió, el mes pasado el 49 por ciento del territorio del país fue afectado por incendios y fue el peor agosto desde el inicio de la serie histórica, en 2019.
Detalló que de los 5,65 millones de hectáreas quemadas, el 24 por ciento corresponde a pastos, mientras que el 65 por ciento incluía vegetación nativa.
El Cerrado fue el bioma con mayor superficie quemada en agosto, con 2,4 millones de hectáreas, equivalente al 43 por ciento del total, agregó.
«La combinación de actividades humanas y condiciones climáticas desfavorables, como la sequía, está intensificando la aparición de incendios, especialmente en zonas de pastos y vegetación autóctona», detalló Ane Alencar, directora científica del Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía y coordinadora de MapBiomas Fogo.
Asimismo, seis millones 718 mil 25 hectáreas de la Amazonía brasileña fueron calcinadas desde que comenzó el año, lo que supone un 1,6 por ciento del bioma, según datos oficiales.
Esa región sumó 63 mil 189 focos de incendios entre enero y agosto de este año, el doble de los registrados en el mismo periodo de 2023.
En ese escenario, aún continúan los incendios forestales en el país y el gobierno federal dispuso varias operaciones para sofocarlos.
Este miércoles, el presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, llamó a los países ricos a financiar la protección de la Amazonía, en un momento en que el ecosistema se enfrenta a una devastadora ola de incendios forestales.
«La situación es muy grave», alertó Lula en una entrevista a la emisora Rádio Norte FM, después de realizar un viaje al estado de Amazonas para conocer los efectos de la extrema sequía que azota al mayor bosque tropical del planeta.
La sequía ha dejado varios ríos amazónicos en sus niveles más bajos de la historia, lo cual perjudica el traslado de medicinas y alimentos, también a aislado a decenas de comunidades rurales, además de favorecer la propagación de incendios.
«Debajo de cada copa de árbol vive una persona» y hay que entender “la preservación de la selva como una forma de vida», expresó el gobernante e instó a «actuar de forma responsable» porque «estamos destruyendo el mundo en el que vivimos».
Lula da Silva anunció ayer la creación de la Autoridad del Clima y un comité técnico-científico que apoye y coordine la implementación de las acciones del gobierno federal.
Durante una reunión con alcaldes amazónicos en Manaos, después de visitar lugares afectados por la sequía en el estado, explicó que el objetivo de la entidad es establecer las condiciones para ampliar y acelerar las políticas públicas basadas en un plan de lucha contra los riesgos climáticos extremos.
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