Países comprometidos con aportar recursos monetarios a la fuerza militar foránea van desmarcándose de manera gradual de este empeño internacional.
La falta de financiamiento amenaza seriamente su sostenibilidad, mientras que Estados Unidos tarda en liberar los fondos prometidos.
Hasta la fecha fueron donados 21 millones de dólares de los 110 millones anunciados, precisó el diario digital Vant Bèf Info.
Muchos depositaron su confianza en la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad de Haití, pero ahora reina la incertidumbre.
También surge la interrogante si el gobierno considerará la posibilidad de recurrir a una empresa de protección privada para llenar el vacío existente en la lucha antipandillas.
En tal sentido, el ministro de Economía y Finanzas, Alfred Métellus, expresó recientemente que se deben pensar en todas las opciones cuando se trata de alcanzar la paz y la estabilidad sostenible.
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