Al intervenir en la presentación del Índice de Denuncias de Delitos, el vicetitular encargado de Antinarcóticos y Seguridad Fronteriza, explicó que tales organizaciones quieren potenciar todo lo que les pueda representar un lucro.
Por esa razón trabajamos de conjunto con socios internacionales para la profesionalización del personal, entrenamiento, para adquirir nuevas tecnologías, y pasar de los métodos reactivos a los proactivos desde un análisis de riesgo, acotó la autoridad.
En el espacio organizado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, Cruz subrayó que buscan actuar de una forma más estratégica y también controlar las fronteras.
Particularizó en las pandillas, un flagelo que afecta a toda la región. Van desde los temas de las extorsiones, su fuente de financiamiento principal, a ganar territorios para tener áreas que puedan controlar, describió.
Toman posesión de bienes inmuebles, sacan a los dueños o persiguen negocios que de alguna manera ya estén caminando, que tengan una sostenibilidad, afirmó el funcionario.
Intimidan a choferes de buses, distribuidores de ciertos productos de la canasta básica o alimenticia, como medio grande de sobrevivencia, puntualizó.
Asimismo vemos imitadores, otros grupos que quieren emerger mediante esta forma de enriquecimiento ilícito, añadió.
El viceministro mencionó que utilizan tecnologías para sus actividades, algo que igualmente diversifican.
Existe un ecosistema criminal con diferentes amenazas que vemos desde las fronteras hacia lo interno del país, señaló el vicetitular.
A su juicio, por eso es importante saber qué está ingresando por cada punto terrestre, aéreo, marítimo, porque se da el tráfico de armas, que luego llegan a manos de los pandilleros, lo cual hace más difícil la investigación.
Cruz consideró el punto focal sobre la mesa para impactar las estructuras criminales: el financiamiento que manejan o esconden para golpear la vida diaria del guatemalteco.
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