Esta iniciativa, clave en el plan del ministro de Transporte interino, Jeffrey Siow, busca mejorar el atractivo del transporte público al reducir los tiempos de viaje al trabajo.
La decisión llega más de una década después de que Singapur comenzara a probar la tecnología de conducción autónoma.
Si bien se realizaron varios ensayos desde 2014, ninguno logró un avance significativo hasta ahora.
«Esto alivia a nuestro sistema de transporte público de una limitación clave, que es la mano de obra», declaró Siow.
En una entrevista el 11 de junio, Siow presentó su visión de desplegar vehículos autónomos de menor capacidad «bastante extensamente» en rutas fijas dentro de los conjuntos habitacionales.
Estas rutas se podrán modificar según sea necesario, con minibuses y vehículos de transporte autónomos que lleven a las personas a los nodos de transporte en horas pico, y luego a lugares como policlínicos o centros comunitarios en horas no pico.
El plan se centra en la implementación de soluciones tecnológicas existentes para optimizar el transporte público y mejorar la conectividad en zonas residenciales.
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