Durante unas 10 semanas de juicio, más de 50 testigos brindaron declaraciones en un tribunal de la localidad de Morwell, en el estado de Victoria.
Los informes de toxicología apuntaron a demostrar la intoxicación de las víctimas con el hongo más venenoso de todos los conocidos en el mundo, lo cual atrajo la atención mediática nacional e internacional.
Aunque no se sabe cuándo el juez dictará sentencia, el veredicto final sitúa a la mujer, de 50 años de edad, ante la posibilidad de enfrentar una pena máxima de cadena perpetua.
Desde la primera sesión judicial, realizada a fines de abril, Patterson insistió en presentar el empleo de amanita phalloides -conocido como el hongo de la muerte por su nivel de letalidad- como un accidente y se declaró “no culpable”.
El juez Christopher Beale explicó a los miembros del jurado elementos técnicos del delito cometido en julio de 2023, cuando Patterson sirvió de cena un plato elaborado con carne de ternera y el referido hongo a sus exsuegros Gail y Don Patterson, así como a la hermana y cuñado de Gail, Heather y el pastor Ian Wilkinson.
Después de sentirse muy enfermos, Don y Gail Patterson, de 70 años de edad, y Heather Wilkinson, de 66, murieron; en tanto, Ian superó la intoxicación tras varias semanas de tratamiento hospitalario.
El sobreviviente declaró que la acusada negó la ayuda que sus comensales le ofrecieron en la cocina, además sirvió a los invitados en platos grises, mientras que ella comió en uno de color naranja.
De acuerdo con la Fiscalía, el exmarido de la acusada, Simon Patterson, tenía previsto asistir a la cena, pero al final desistió.
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