Hace dos semanas, luego de las primeras manifestaciones, el mandatario se vio forzado a revertir la disposición de un aumento salarial para los diputados pues, con su aprobación, los miembros de la Cámara Baja iban a comenzar a percibir un salario equivalente a 14 mil dólares estadounidenses.
Organizaciones sindicales y estudiantes demandaban también mejoras en las condiciones laborales y la financiación de programas educativos, entre otras necesidades apremiantes, cuando la mayoría de los trabajadores nacionales ganan menos del tres por ciento del monto antes mencionado por mes.
El aumento de las dificultades económicas produjo un descontento público creciente, sumado a indignación, pues los poderes Legislativo y Ejecutivo parecían ajenos a los problemas.
Para tratar de cambiar esta imagen, el jefe de Estado despidió a la ministra de Finanzas, Sri Mulyani Indrawati; y al ministro coordinador de Política y Seguridad, Budi Gunawan; además de destituir a los ministros de Cooperativas, de Juventud y Deporte, y al de Protección para los Trabajadores Migrantes.
Las manifestaciones en contra del gobierno en Indonesia dejaron un saldo de al menos 10 muertos, casi cuatro mil manifestantes detenidos y decenas de heridos.
Imágenes de la muerte de un joven atropellado por un vehículo policial frente al Parlamento, durante la primera manifestación, desataron la ira de varios participantes que acudieron al día siguiente a la sede central de la Policía a demandar justicia y una investigación rigurosa sobre el incidente.
Los enfrentamientos con la unidad de élite de la policía paramilitar en Yakarta produjeron escenas violentas que desataron nuevas protestas en distintas ciudades del archipiélago, como Yogyakarta, Bandung, Semarang y Surabaya en Java, y Medan en la provincia de Sumatra del Norte.
Con el fin de apaciguar ánimos, Prabowo anunció la revocación de varios privilegios de los diputados, entre ellos, las dietas y la moratoria sobre las visitas de trabajo al extranjero.
Recientes reformas y escándalos relacionados con la clase política generaron ese amplio rechazo popular que se canalizó a través de las manifestaciones masivas, donde grandes sectores del pueblo exigieron justicia, mayor transparencia y transformaciones políticas profundas.
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