Han recordó que en 2015, durante la Cumbre sobre el Desarrollo Sostenible de la ONU, el presidente Xi Jinping propuso construir una red energética global para satisfacer la demanda eléctrica mundial de forma limpia y sostenible.
Señaló que la iniciativa ha recibido amplio respaldo de la comunidad internacional en la última década.
El vicepresidente destacó que el sistema energético global atraviesa profundos cambios estructurales, con un avance acelerado hacia la descarbonización.
En este contexto, afirmó que China ha sido un actor comprometido con el desarrollo verde a nivel mundial.
Durante su intervención, presentó cuatro propuestas clave: primero, promover de forma conjunta la transición hacia una energía verde y baja en carbono, al reforzar la cooperación en energías renovables, redes eléctricas inteligentes y tecnologías limpias.
Segundo, fomentar la innovación tecnológica en el sector energético, impulsar la integración de la energía con la información moderna, nuevos materiales y manufactura avanzada.
En un tercer lugar apoyar el desarrollo energético sostenible, con énfasis en mejorar el acceso a la energía en los países en desarrollo y elevar su capacidad de garantía energética.
También instó en un cuarto momento a fortalecer la cooperación en recursos y capacidad energética mediante la interconexión de infraestructuras transnacionales y regionales, con el objetivo de lograr beneficios compartidos.
La conferencia fue organizada por la Organización para la Cooperación en el Desarrollo de la Red de Energía Global.
En esta séptima edición reunió a cerca de mil representantes de más de 100 países y organizaciones internacionales, incluida la ONU.
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